lunes, 5 de septiembre de 2016

METAFORA

-Ya sabes lo que dicen… montar en bici no se olvida.
Ella se echa a reír, dejando escapar los nervios.
-No aprendí a montar en  bici… bueno, aprendí, pero no me gustaba.

-No es lo mismo, esto te gustaba, sólo has perdido la práctica –dice él, mientras le desabrocha los botones de la blusa.

domingo, 21 de agosto de 2016

“MODAS”


El zapping la lleva al telediario y se queda estancada en las noticias:
La diferencia salarial…
Un juez no condena a un jefe por acoso, los testigos aseguran que la trabajadora se mostraba amable con él…
Niña en México no puede abortar tras los abusos continuados de un familiar…
Violación en masa en unas fiestas patronales, grabaciones de la humillación incluidos…
La india. Una mujer más tiene la cara quemada por acido…
La jueza pregunta si la victima cerró bien las piernas…
Asesinadas dos mujeres por el ex novio de una de ellas…
Rescatan a mujeres de la trata de blanca...

Apaga la televisión, se ducha y sale a la calle. Se cruza con ese vecino que la repasa de arriba abajo como cada vez. Evita mirarle. Ya en el ambiente protegido del bar, escucha: ‹‹venga ya, ese tema otra vez no… el feminismo está de moda pero ya cansa un poco››

CRIMEN LITERARIO

Había hecho esa promesa hacía demasiado tiempo, pero era el tiempo que le había llevado planearlo para que la única consecuencia fuera la muerte de su víctima.
Tomó la pluma y la libreta como siempre hacía. Visitó a su presa y dejó que la invitara a café. Su mano aleteó sobre la taza de él camino del azucarero. La sustancia cayendo fue imperceptible a la vista. Removió su taza observando el primer sorbo del monstruo, todo encubierto en una conversación mortificantemente trivial. Tendría paciencia, el veneno que había ideado tardaría varios días en volverle las vísceras del revés. Para entonces nadie relacionaría la muerte con su visita.
La descripción era precisa, incluso las lágrimas huecas y con sabor a victoria que cayeron de sus ojos al contemplar como tapiaban el nicho del muerto. La autora dejó la pluma satisfecha: había perpetrado el crimen perfecto.

lunes, 4 de julio de 2016

Mar

Vivo en el caos del no querer un futuro, si no un presente. En el caos de la vida fluyendo y el viento en el pelo.
Un caos que me abraza y me acuna para luego lanzarme a las rocas. Un caos que cura mis heridas con salitre y me embauca a seguirle con húmedas caricias.
Vivo en el caos que es la vida cuando decides vivirla.