martes, 14 de febrero de 2017

Moral y disfraz

-Yo no soy bipolar... pero yo sí...- dijo poniendo voces y todos nos reímos.
Reírse de esas cosas nos relajaba un poco de la tensión acumulada durante horas. Nos lo permitíamos, aunque sabíamos que no era del todo correcto, aunque sabíamos que la tensión y mal humor nos iba a llevar a que la broma se convirtiera en realidad.
Ya teníamos dos caras públicas: la amable, para los que venían de fuera... porque no se merecían otra cosa que comprensión; y la cara pseudosumisa, para aquellos que se creían por encima de nosotros.
Ninguna era real. Esa última sólo la mostrábamos a la pantalla del ordenador, cuando impostábamos nuestra voz más calmada. Aquella que sólo veían nuestros compañeros.
Y por ella nos permitíamos  esas bromas.

domingo, 8 de enero de 2017

Artificios

Miró el cielo nocturno lleno de satélites muertos y recordó que hubo un tiempo en que todos esas luces eran estrellas muriendo.

martes, 15 de noviembre de 2016

EL RUIDO DEL SILENCIO

Se hizo el silencio, como si el sonido anterior hubiese copado todo lo que debía oír en su vida. Estallo en sus oídos, tan antinatural y profundo que empezó a escuchar la misma esencia del silencio: amortiguado, inmenso y vacío… como estar sin ser y con la urgente necesidad de acabar con él.

Y daban igual los gritos, los lloros o el fragor reinante… daba igual la consciencia de que todo lo que ocurría a su alrededor causaba un ruido ensordecedor, pues tras la explosión todo era silencio en los oídos rotos de Aisha.